La persecución contra la comunidad cristiana global ha alcanzado cifras sin precedentes en la historia reciente, según revelan los informes internacionales de libertad religiosa de 2026. Más de 388 millones de creyentes en todo el mundo enfrentan hoy altos niveles de intimidación, discriminación, hostigamiento y violencia debido a sus convicciones de fe.
El fenómeno ha dejado de ser un problema geográfico aislado para convertirse en un desafío humanitario de escala planetaria. Organismos de seguimiento internacional advierten que uno de cada siete cristianos en el planeta vive en entornos donde practicar el culto, poseer una Biblia o congregarse públicamente representa un riesgo directo para su libertad o su vida.
África subsahariana se sitúa en el centro de esta crisis, registrando la mayor tasa de ataques letales e inseguridad para las comunidades cristianas. Paralelamente, el informe alerta sobre el preocupante incremento de restricciones y presiones contra líderes e instituciones religiosas en diversos países de América Latina.
Frente a esta coyuntura, diversas organizaciones interconfesionales e instituciones internacionales han intensificado su llamado a los gobiernos del mundo y a los organismos multilaterales. Exigen garantizar la libertad de conciencia y fortalecer los mecanismos de protección para las minorías religiosas amenazadas.
Perfil del informe internacional de libertad religiosa
Población afectada: Más de 388 millones de cristianos en más de 50 naciones.
Países con mayor nivel de riesgo: Corea del Norte, Somalia, Yemen, Sudán, Eritrea, Siria y Nigeria.
Principales amenazas: Violencia extremista, encarcelamientos por motivos de fe, ataques a templos comunitarios y presiones de regímenes autoritarios.
Organizaciones emisoras: Puertas Abiertas (Open Doors) y Ayuda a la Iglesia que Sufre (ACN).






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