HONDO VALLE, ELÍAS PIÑA. La muerte de Ranller Encarnación Vicente, conocido en la región sur como “El Ranger”, dejó al descubierto la profunda grieta que separa la ley de la realidad en la frontera.
Tras un operativo de la Dirección Central de Investigación (DICRIM) y unidades élites en el sector Los Guineos, el prófugo cayó abatido junto a su acompañante, Sánchez Montero Montero, de 47 años.
Ambos hombres resultaron heridos en un alegado intercambio de disparos. Fallecieron posteriormente mientras recibían atenciones médicas en el Hospital Municipal de El Cercado, cerrando así un complejo capítulo policial.
Para los archivos judiciales, Encarnación Vicente era un peligroso evadido. El pasado 19 de mayo de 2024 logró burlar la seguridad de la cárcel de Elías Piña, donde cumplía una condena de 30 años por homicidio.
Además, las autoridades le imputaban otros cuatro asesinatos recientes en Juan Santiago y Hondo Valle, presuntamente vinculados a disputas por el control del microtráfico de drogas.
Sin embargo, en el plano social, las reacciones de los lugareños distan mucho del alivio colectivo. En estas comunidades rurales, la muerte de "El Ranger" ha sido recibida con una abierta consternación.
El joven de 32 años se había convertido en un inesperado paradigma de protección para los sectores productivos. La mitología en torno a su figura creció rápidamente entre los campesinos debido a sus métodos contra la delincuencia.
En una geografía golpeada por el cuatrerismo, los residentes narran que "El Ranger" mantenía un estricto control territorial bajo un código propio. Se dedicaba a perseguir a los ladrones de ganado y a los delincuentes menores,, además, a los narcotraficantes muy calientes.
Según los testimonios, primero les lanzaba una advertencia clara para que abandonaran sus fechorías. Si desobedecían la tregua, la sentencia era fatal; terminaba eliminando a quienes alteraban la paz de los hombres de trabajo.
Esta dinámica llevó a que muchos agricultores lo vieran como un amparo efectivo. Hoy se escuchan lamentos de productores que aseguran que, bajo su dominio, sus animales estaban seguros.
El operativo, sin embargo, dejó abiertos varios cabos sueltos que alimentan las suspicacias en el pueblo. En el lugar del hecho, el cuerpo de "El Ranger" fue hallado portando un chaleco de la Policía Nacional.
Este detalle encendió las alarmas y los rumores sobre posibles complicidades oficiales. En las calles corre la versión de que el prófugo contaba con la protección o el ocultamiento de miembros de la propia uniformada.
Fuentes locales especulan que el uso del chaleco respondía a una supuesta negociación para su entrega voluntaria. El plan era preservar su vida, pero terminó convirtiéndose en una trampa mortal en el terreno.
Existe la teoría de que se emitió una orden estricta para neutralizarlo de forma definitiva. De este modo, se evitaba que en un tribunal salieran a la luz los nombres de quienes facilitaban su armamento y movilidad.
Al final, la caída de "El Ranger" deja una profunda paradoja en la frontera dominicana. Mientras el Estado celebra la eliminación d
25 DE MAYO 2026

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